McLaren, a diferencia de lo establecido por Ferrari, se ha instalado, para el Gran Premio de Turquía, como el equipo que marca la línea de la expectativa. Desde cualquier punto de vista McLaren se ha colocado, por lo menos en las clasificatorias, lo más cerca posible de dar una batalla importante a los bólidos rojos italianos y a los blancos alemanes.

Ser dueño de la expectativa tanto de realización como de estrategia y operación, es uno de los retos, deportivamente hablando, más importantes y complejos que puede tener un equipo. McLaren, por un camino u otro, se ha colocado en esta línea y ahora, deberá responder a las propias expectativas, las de su afición, sus patrocinadores y, en general a las del automovilismo que ven en este equipo a un protagonista del serial F1.

Habiendo demostrado una recuperación extraordinaria, Kovalainen logró hacerse con el segundo lugar en la parrilla de salida en el circuito de Estambul; por su parte, Hamilton arrancará en la segunda línea al lado del campeón mundial defensor y, entre ambos pilotos McLaren, intentarán sumar la mayor cantidad de puntos y, en el mejor de los casos, tener una presencia importante en el podio ganador.

A lo anterior se debe sumar, el creciente interés de la afición británica por ver a sus flechas plateadas protagonizando una y varias carreras frente a la fortaleza de los Ferrari, la sorpresa contundente de los BMW y el intento de algún otro equipo por llevarse la “grande”. Turquía y su Gran Premio constituyen hoy para McLaren, el reto más importante en lo que va de la temporada F1-2008.

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