GP de Canadá con problemas insólitos
Formula 1 11 - 06 - 2008
Los accidentes son parte inherente de los imprevistos en el mundo del gran circo automotriz. Los hay desde los más sencillos como una falla mecánica o una voladura de llanta hasta los más severos, en los cuales la vida de los pilotos puede estar en peligro. Sin embargo, ahora se ha sumado a la lista de los accidentes los de origen inverosímil y solamente atribuibles a una absoluta falta de concentración.
El choque ocurrido entre el McLaren de Hamilton contra la parte posterior del Ferrari de Kimi Räikkönen, es a todas luces uno de esos accidentes 100 por ciento previsibles y evitables y que, por más increíble que parezca, se dio y causó múltiples consecuencias no sólo para las Escuderías involucradas sino, para el desarrollo de la carrera.
Fue tan importante el retiro de estos dos monoplazas del Gran Premio canadiense, que al decir de analistas y observadores la carrera se convirtió en una completamente diferente, con pronósticos y expectativas igualmente diferentes y con la apertura a triunfos inesperados. La ausencia total e injustificada de concentración en Lewis Hamilton provocó algo que en términos normales sería inimaginable.
Como remate a su desliz, Hamilton tuvo la “brillante idea” de arremeter contra el reglamento diciendo que la regla del semáforo a la salida del carreteo de pits es una regla ridícula pero que no le queda otra más que acatarla. Lo que es verdaderamente ridículo es que en una zona de extrema baja velocidad el piloto británico haya intentado salir corriendo.

